Besando flores muertas

β€œDonde el amor se convierte en arrogancia.” —𝑀.

lovely-abeille:

image
image
image
image
image
image
image
image
image
image

on losing love

leo & catherine, the great // your love finds its way back, sierra demulder // holly warburton // ?, sue zhao // cassandra: a novel and four essays, christa wolf // ? /// ? // horoscope for the heartbroken, schuyler peck // i bet on losing dogs, mitski // war of the foxes, richard siken

fromdarzaitoleeza:

image
image

-Suicide letters from Anne sexton

tenderfaery:

image

β€” Louise GlΓΌck, Solstice

En una noche iluminada por la luna, tú, yo y todo lo demás.


«Por supuesto que he sangrado por ti, eres el único que me ha amado de la forma correcta.»


¿Es cierto eso? ¿Es cierto que mi vida no fue nada más que una breve colección de momentos que me condujeron a esto? A esta noche de luna llena sin estrellas en que me sostienes entre tus brazos y por una vez tiene sentido, tengo sentido. Poco a poco, como piezas de un rompecabezas revuelto, has estado recogiendo las piezas que dejé desordenadas, esparcidas, a veces escondidas, la mayoría de las veces distraídamente abandonadas en todos los lugares a los que pensé que volvería, que encontraría el camino de regreso cuando tuviera tiempo, lo que sea que eso signifique para alguien como yo, plagada con la ansiosa sensación de siempre estarse quedando atrás, pensé que algún día tendría el tiempo de reunirme con ese pequeño lado de mí que había olvidado, pero tú no. Tú nunca lo olvidaste, ¿no es así?

¿Es cierto eso? Que quemaste esa vela púrpura con su delicado aroma a lavanda solo para que yo pudiera verla y caminara directamente hacia el porche de esa vieja casa en la esquina, llamara a tu puerta solo para descubrir que ya estaba abierta y te encontrara ahí, como si llevarás toda la vida esperando. Esa noche te contaría todo sobre mí, sobre cómo lamí cada una de mis heridas hasta dejarlas limpias, tan cuidadosamente impolutas que nadie podría haberlas notado y ningún depredador podría haber olfateado el miedo paralizante que contaminaba mis huesos, te mostraría mi sonrisa grande y brillante, tan radiante como vienen, solo para demostrarte que aún puedo enseñar mis dientes y te diría que me di cuenta muy tarde de que estaba demasiado acostumbrada al sabor de mi propia sangre, hasta el punto de empezar a disfrutarlo. Esperaría el momento en que me ofrecieras tu mano para tomar en su lugar la daga de plata más afilada que pudiera encontrar y me abriría cada vez más y más profundo solo para hacer un hogar para ti, cubierta en mi venas rasgadas te serviría un vaso de mi sangre y te invitaría a entrar, te diría que vengas a vivir dentro de mi pecho, que vengas a buscarme en el único lugar que sé que puedo mantener cálido aunque sea por un momento.

Pero en esa noche iluminada por la luna, tú no entras, esa noche lloras a mares y mantienes tus brazos tan abiertos que podría jurar que abarcan el tamaño entero de mis mayores miedos y no tienes idea lo que eso significa, (o tal vez sí, lo sabes mejor que nadie) todavía yo me estremezco y tiemblo, te digo que he estado huyendo durante tanto tiempo que la palabra refugio es una que olvidé por mi propio bien y la palabra hogar es una que perdí detrás de los blancos colmillos de los grandes lobos feroces, te digo que me uní a una manada descarriada, que hice tratos lícitos con el diablo y con algunos peores, entonces, ¿cómo podría yo entrar? Yo que podría lastimarte tanto que ni siquiera te reconocerías a ti mismo en los cristales rotos del espejo, ¿cómo podría tenerte? Porque lo sé, sé que nadie te ha amado nunca como yo te amo, pero también sé que eso no siempre significa algo bueno y sé que tampoco tendría la valentía para probarlo.

Entonces, ¿cómo no iba a prenderme fuego para ser digna de la luz púrpura posada en el alféizar de tu ventana?, ¿cómo podría yo no morir por ti?, por el angelical rubor lila de tus mejillas, por tus ojos tan verdes como piedras preciosas, por las pecas doradas que empolvan tu nariz, tu cuello y la curva perfecta de tus clavículas, por todo eso que eres y que quiero hacer mío, mío, para siempre mío. En esa noche iluminada por la luna tus manos dóciles encuentran mi cintura, mi espalda adolorida encuentra una pared helada y la palabra subterfugio encuentra refugio detrás de mi oreja cuando me dices que no tiene por qué ser así y yo te creo y por primera vez cuando me besas te beso de vuelta con la misma suavidad, sin prisa ni miedo, sin correr ni esconderse, sin presa ni depredador, sin dientes ni gruñidos, por primera vez tus labios no están magullados cuando nos separamos y por primera vez yo no me siento como un cristal afilado o como algo dañino y doloroso cuando tocó tu piel.

Así que tal vez sí es cierto y siempre estuvo destinado a ser así, la luna, tú, yo y todo lo demás. Cosas incompletas, dentadas, heridas y lastimadas que se vuelven hermosamente llenas solo en las manos de alguien más, tal vez siempre estuve destinada a ser así, a medio camino entre mío y tuya, inequívocamente

—nuestro.

julykings:
“a little dragonfly
”

julykings:

a little dragonfly 

tinta-y-cometas:

image

Pinterest